jueves, 1 de marzo de 2012

Día 2.-

Mi mamá acaba de salir al médico con mi hermana pequeña, a la que le descubrieron que tenía Rotavirus. Así que ahora, estoy sola otra vez y dispuesta a seguir con esto.
Desde hace muchos años, hay algo que jamás le he contado a nadie, salvo mi mamá.
Aún me espanta de solo pensarlo, me da asco, escalofríos, por eso, decidí "olvidarle". 


Cuando tenia unos 4, 5 años, vino una vez un tío mío (primo de mi mamá) a quedarse a mi casa en Santiago. No tengo muchos recuerdos de esos días, ni tampoco cuando comenzó todo, pero si recuerdo que me tocaba.
Cuando mi mamá salia, me amenazaba con cualquier cosa, y me tocaba el cuerpo...todo. Incluso me obligaba a tocarlo a él. 
No recuerdo cuanto aguanté.
Hasta que un día, en el consultorio, le dije a mi mamá llorando "¡Mi tío me toca, mamá!".
Desde ahí, todo mal. A mi mamá casi se le fue el alma, porque yo nunca mentía, y que le dijeran que su primo  me estaba haciendo esas asquerosidades...
Termino echándolo de la casa, sin embargo, jamás le contó a nadie. No le dijo ni a mi papá, a nadie. Si mi papá se hubiese enterado no hablaría de él tan bien como lo hace ahora, cosa que me carcome por dentro cuando lo hace. Me da rabia.
Era un cerdo. ¡Era una niña! 
Odio esa incapacidad de mi mamá de defenderme, para ella siempre hay otras personas antes que yo. 
¿Por qué? Soy su hija. 
Desde ese día no lo he vuelto a ver y se me revuelve el estomago de solo pensarlo. No quiero tener nada que ver con un cerdo así, menos ahora, que estoy mayor.
Si lo veo alguna vez, estoy segura de que no aguantaría y lo golpearía por todo lo que hizo. Lo mataría.
Y por culpa de ese imbécil jamás me he dejado tocar mucho por los hombres. Cada vez que me toman de la cintura, es como si estuviesen invadiéndome. 
Hay muy pocos chicos a los que he dejado que se acerquen a mí, bien.


Y aunque he tenido novios, jamás he tenido sexo. He tenido novias, y nada de sexo, solo...tocaciones, por llamarlo de una manera.
Así que puedo decir con tranquilidad que soy una pequeña virgencita loca.
Bien loca.


Ahora lo único que me queda es seguir enterrando esto en mis memorias, y seguir con mi vida.
Alguien tiene que hacer el aseo de la casa...ah, estoy sola.
Por último. Creo que si hay algo que me ha enseñado mi vida, y que la mayoría de la gente no entiende, es que "ya no confío ni en mis propios dientes porque pueden morderme la lengua". 
He de ahí mismo también, el inicio de todos mis problemas.
11:17 am.

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